La frase ‘aprender un nuevo idioma’ es bastante ambigua. Como en cualquier forma de educación, se pueden alcanzar distintos niveles de competencia, y los idiomas no son la excepción. Uno podría desear contar con destrezas básicas de conversación o comprender los matices de frases complejas para un tema específico. Por lo tanto, el aprendizaje de un idioma está mucho más relacionado con la motivación y la ambición por adquirir nuevas destrezas que se tenga, que con recorrer un simple proceso del principio al fin.

Es posible que la mayoría de nosotros haya estudiado un idioma, como inglés, francés o alemán en la escuela. Sin embargo, al hacernos adultos, muchos de nosotros nos dimos cuenta que todo lo que adquirimos en esas lecciones semanales de una hora eran saludos básicos y cómo dar detalles personales cruciales, como el nombre de nuestro perro y pasatiempo favorito.

Hay una enorme diferencia entre ‘aprender un idioma’ en la escuela y obtener una comprensión más profunda de un idioma con mayor fluidez. Aunque parezca un reto, lograr un mayor grado de fluidez en otro idioma puede ser muy beneficioso para la carrera profesional y la vida personal, al abrir puertas a trabajos de traducción, oportunidades en el extranjero y explorar diferentes mercados.

¿Por qué aprender un nuevo idioma?

Gracias a los avances de la tecnología, el mundo se ha convertido en un lugar mucho más pequeño a través de la conectividad digital. Debido a esto, muchos podrían argumentar que aprender otro idioma se está convirtiendo en algo esencial, o al menos, en algo extremadamente beneficioso.

Adquirir el dominio de otro idioma abre un abanico de nuevas posibilidades que uno ni siquiera habría imaginado antes y también es una destreza que inspira seguridad en uno mismo, mejora la memoria y alienta la creatividad. Esto puede ayudar para aspirar a cargos en compañías internacionales o, simplemente, para trabajar en un entorno multilingüe. Si en el mundo hay más de 6.000 idiomas, ¿por qué conformarse con 1 o 2?

Aprender un nuevo idioma también permite ver el mundo desde una perspectiva diferente. En lugar de permanecer en un estado limitado con nuestro primer idioma, aprender otro nos permite comprender y apreciar mejor otras culturas, convenciones y costumbres. Viajar a otro país ya no parecería ser una tarea temeraria. Uno ya no debería limitarse a pedir el almuerzo o preguntar cómo llegar a algún lugar de manera básica y elemental, sino que podría ser capaz de entablar conversaciones más profundas y significativas con las personas del lugar.

Robert Mynett, gerente general de la International School of Linguists (ISL) se refiere a los beneficios de aprender un nuevo idioma. Comenta: ‘Muchas personas de habla inglesa suponen que como el inglés es el idioma ‘oficial’ de Internet, hay menos exigencias para hablar un segundo idioma, pero eso simplemente no es verdad. En realidad, es todo lo contrario. Como Internet ha facilitado aún más el comercio global, las compañías multinacionales han advertido que es mucho más probable que los clientes compren un producto o servicio si el mismo les es ofrecido en su idioma nativo. Esto significa que hay una creciente demanda de empleados que hablen más de un idioma.  Además, menos del 25% de las personas que tienen al inglés como idioma nativo hablan otro idioma, así que si uno habla dos o más idiomas seguramente destacará en un mercado laboral cada vez más competitivo’.

¿Cuál es el idioma más difícil de aprender?

La dificultad para aprender un nuevo idioma depende totalmente de qué idioma se trata, cuánta dedicación se le puede aplicar y cuánto tiempo se tiene para invertir en estudiarlo y practicarlo hasta lograr la perfección.

Las investigaciones han comprobado que se necesitan 480 horas para alcanzar la fluidez básica en idiomas como francés, alemán e italiano. Se considera que estos idiomas son más fáciles de aprender en comparación con otros como el griego, urdu, tailandés, ruso, árabe y chino, que en promedio requerirían 720 horas de aprendizaje. Los factores tales como los distintos alfabetos, vocabulario y estructuras de frases, afectan la dificultad de un idioma determinado. Aunque en algunos casos, elegir un idioma similar al idioma nativo puede hacer que resulte más fácil aprender ciertos idiomas que otros.

Si uno le dedicara 5 horas por día para aprender un idioma más simple, necesitaría aproximadamente 96 días para dominar los fundamentos. Si se tiene eso presente, la idea no parece tan temeraria ni que exige tanto tiempo, y los beneficios a largo plazo compensan el tiempo invertido. Así que, ¿por qué no comenzar la aventura de un nuevo idioma hoy mismo?

 

Si usted ya habla múltiples idiomas o está considerando dedicarse a la traducción e interpretación, consulte nuestra zona de lingüistas para ver las oportunidades ofrecidas.

 

Emily Bell

Directora de comunicación