Como los desarrollos tecnológicos se producen tan rápidamente, se ha instalado en la sociedad el concepto de que el mundo digital está evolucionando velozmente. Para la mayoría de los sectores, se podría argumentar que lo único constante es, en realidad, el cambio. Los desarrollos tecnológicos han mejorado drásticamente sectores esenciales como la atención sanitaria, el transporte y la educación, mediante el aporte de nuevas eficiencias y la asimilación de información y datos granulares. La inteligencia artificial (IA) es el principal ejemplo de la visión de futuro e innovación inherentes a los avances, a medida que lo que alguna vez fue un tema de ficción cinematográfica se está convirtiendo en una plausible realidad.

La IA es un área de las ciencias de computación enfocada en el desarrollo de máquinas que puedan realizar tareas como los seres humanos, mediante la combinación de información y algoritmos inteligentes. Al usar la inteligencia, el software forma patrones que le permiten imitar comportamientos cognitivos similares a los humanos, y realizar tareas automatizadas.

Las películas populares, tales como Star Wars, han explorado las posibilidades de una ‘raza de robots’ y existen especulaciones acerca de si esto entra dentro de las posibilidades, ahora que nuestra tecnología ha avanzado lo suficiente como para crear formas iniciales de IA. Sin embargo, la IA actualmente está solo diseñada para realizar tareas muy específicas y limitadas, en lugar de tener la capacidad e inteligencia para llevar a cabo una gama más amplia de tareas simultáneas. Está demostrando ser útil en muchas áreas, tales como el reconocimiento facial, búsquedas en Internet y conducir vehículos, pero todavía está lejos de la fantasía cinematográfica de dominación mundial.

Conversaciones de robots

En términos de lenguaje, la IA está cambiando rápidamente la manera en que interactuamos con varios dispositivos. A través de un proceso denominado ‘procesamiento de lenguaje natural’ (PLN), la IA está evolucionando a tal punto que comprende el lenguaje humano hablado y puede usarse en aplicaciones de la vida real, como resumen automático de textos, traducción automática y respuesta automatizada de preguntas.

El PLN se usa para analizar textos examinando patrones de datos, para mejorar la comprensión de un programa e incrementar el nivel de interacción con los seres humanos. Aunque tecnologías como Alexa son pioneras en PLN y reconocimiento de voz, estas son respuestas hechas y programadas. Las máquinas no poseen un pensamiento independiente, así que todavía hay esperanzas.

¿Todavía necesitamos a los seres humanos?

A pesar de sus crecientes capacidades, la IA tiene sus limitaciones, especialmente en relación al procesamiento del lenguaje. Cuando se debate el futuro de las capacidades de la IA y su continua expansión, la gran pregunta que surge en la mente de todos es: ¿finalmente, la inteligencia artificial reemplazará a los seres humanos?

Aunque la IA pueda captar el significado de lenguaje, frases y palabras simples, no ha alcanzado todavía la capacidad de inteligencia que poseen los seres humanos. Por ejemplo, la IA no puede en realidad comprender el significado de las palabras en un contexto más amplio, a pesar de captar la definición de una palabra determinada. Esto se debe a que solo puede depender y obtener cualquier conocimiento a partir de los datos, lo que significa que se pueden producir inexactitudes cuando se requiere interpretar los matices de la conversación.

El objetivo de la IA es imitar las interacciones similares a las humanas mediante el uso del software. Sin embargo, la IA está limitada solo al ingreso de datos y al aprendizaje en máquina y por lo tanto no tiene los procesos de pensamiento complejo y razonamiento intrincado que poseen los seres humanos. Específicamente en términos de lenguaje, los seres humanos todavía poseen una capacidad mucho más compleja para la interacción y el compromiso mutuos. Se ha pronosticado que algunos de los cambios revolucionarios podrían demorarse varias décadas, aunque se debate si la IA llegará a estar algún día al mismo nivel de inteligencia que los seres humanos.

Podemos argumentar con seguridad que los androides y los robots armados no están en el horizonte inmediato y estas exageraciones de la ficción podrían seguir siendo una alternativa creativa en el futuro. Sin embargo, la IA está definitivamente destinada a dejar una enorme marca, pero necesitará la conducción, la dirección y el intelecto de los seres humanos para ejecutar el uso de esta tecnología pionera.

 

Emily Bell

Ejecutiva de comunicación