Ladbrokes es la principal empresas de apuestas del Reino Unido y el corredor de apuestas más grande del mundo, con 2400 casas de apuestas en el Reino Unido e Irlanda, y más en el resto de Europa.

Ladbrokes nació como comisionista para los caballos entrenados en Ladbroke Hall, en Worcestershire, hace casi 130 años. Desde entonces, ha evolucionado hasta convertirse en un negocio multinacional con una facturación anual superior a los 1000 millones de libras.

Actualmente, además de proporcionar servicios de apuestas en las calles principales y en línea, la empresa también ofrece un abanico de servicios de juegos de azar en línea para que los clientes jueguen al póker, juegos de casino, al bingo o al backgammon, entre otros.

 

El reto

Ladbrokes empezó a atraer clientes y jugadores de distintos lugares del mundo y sus servicios empezaron a ganar cada vez más adeptos. Esto suponía que tenían que poder comunicarse en
distintos idiomas.

Uno de los ámbitos de mayor éxito del negocio es la oferta digital, en que los clientes pueden acceder a juegos de azar y hacer sus apuestas de forma inmediata en línea.

Ladbrokes observó que, si quería atraer a más clientes, tenía que traducir sus plataformas de apuestas y juegos de azar a varios idiomas. Además, sus nuevas webs traducidas tenían que responder a los elevados requisitos de calidad que imponía la empresa.

La solución

En el mundo de las apuestas en línea, Ladbrokes se ha ganado una sólida reputación de ofrecer servicios y productos nuevos y ambiciosos antes que nadie. Es famosa por su voluntad de adoptar ideas novedosas y por cumplir su palabra al ofrecer productos en plazos muy reducidos, siempre con un nivel de calidad excelente.

Una vez que se planteó traducir su oferta en línea a varios idiomas, Ladbrokes tenía que seleccionar un proveedor lingüístico que comprendiera el idioma y la legislación del mundo de los juegos de azar, que fuera capaz de entregar los proyectos de traducción con agilidad y que, sobre todo, respondiera a los altos requisitos de calidad de la empresa.

Ladbrokes tenía unos plazos de entrega muy estrictos y presentaba una serie de dificultades que había que resolver, por lo que acudió a thebigword para solicitar asistencia en su expansión internacional.

Gracias a un extenso equipo de lingüistas expertos, thebigword estaba en condiciones de proponer traductores que comprendían perfectamente el complejo mundo de los juegos de azar y que, además, podían traducir las complejas páginas legales vinculadas a los servicios de Ladbrokes.

thebigword tuvo que traducir seis millones de palabras a 24 idiomas diferentes, en material que iba desde marketing a páginas de juegos de azar. El proyecto planteaba retos muy variados y thebigword recurrió a sus lingüistas de todo el mundo para asegurarse de que entregaba el trabajo a tiempo.

Un aspecto esencial es que thebigword comprobó todos los aspectos del servicio para Ladbrokes, para asegurarse de que todos los elementos estaban operativos. El equipo de thebigword se ocupó de todas las funciones para los usuarios y de todas las posibilidades que se ofrecían a los clientes, en cada uno de los idiomas, de modo que el lanzamiento en nuevos mercados fuera impecable.

En un proyecto marcado por unos objetivos muy ambiciosos y unos plazos de entrega muy ajustados, thebigword fue capaz de ofrecer los conocimientos, los sistemas y la calidad requeridos para respaldar el crecimiento de una marca internacional.