Desde su posición como una compañía global con más de 600 empleados, thebigword se enorgullece por los talentosos miembros de su personal y por las asombrosas e interesantes cosas que logran fuera del lugar de trabajo. En thebigword alentamos activamente a nuestros empleados a encarar nuevas aventuras, pasatiempos y a explorar sus talentos. Este mes nos sentamos con Carolyn, nuestra directora de programas de clientes, para conversar sobre su pasión por el baile.

Bailar antes que caminar

Bailar siempre ha sido mi pasión, desde que era niña, ¡he bailado desde que pude caminar! Comencé a tomar clases a los tres años.

A medida que fui creciendo probé muchos estilos de baile diferentes, desde danzas clásicas y claqué, hasta disco y danza urbana. Pero fueron los bailes de salón y los bailes latinos los que me emocionaron y se convirtieron en mis favoritos. Hasta los 18 años asistí a una escuela de baile local, donde participé en concursos condecorados y en competiciones regionales y nacionales de bailes de salón y bailes latinos. Esto me tomó mucho tiempo, dinero y dedicación, tomar lecciones grupales, lecciones privadas, sesiones de ensayo y viajar a las competiciones.

Mi pasión continuó cuando comencé la universidad. Una de las primeras cosas que hice en la “Semana de los novatos” fue incorporarme a la DanceSport Society. ¡Una de las mejores cosas fue tener como profesores a Darren Bennett y Lilia Kopylova, de Strictly Come Dancing!

Después de finalizar la universidad, trabajé en el extranjero en el sector de viajes durante un par de años y el baile pasó a ser algo secundario (a menos que tengamos en cuenta el espectáculo semanal en el que debíamos participar). Cuando volví al Reino Unido, conseguí un empleo en Londres, con thebigword. Esto significó mudarme de mi casa en el norte de Inglaterra ¡y comenzar una nueva vida! Durante mi primera semana en Londres, vi un anuncio en un periódico local solicitando una profesora de baile a tiempo parcial en la zona donde yo vivía. A pesar de las tensiones de comenzar con un nuevo empleo y establecerme en una nueva ciudad, me presenté a una prueba y conseguí el empleo.

Comencé enseñando a adultos durante 3 horas, una noche por semana. Dos años más tarde, estaba a cargo de tres clases por semana, con hasta 30 adultos en cada una. También estudiaba para mi calificación como Asociada Latina en la International Dance Teachers Association y me gradué como profesora cualificada de Baile Latino.

El lugar de trabajo y el ejercicio: ¿qué tienen en común?

Trabajamos en un entorno acelerado y a veces desafiante. El baile me ayuda a relajarme y a olvidar los motivos diarios de estrés. Cuando una está bailando, debe enfocarse en los pasos y en su compañero, ¡no hay tiempo para pensar en el trabajo! Al volver al trabajo el día siguiente, una se siente renovada y lista para enfrentar los desafíos del día.

El baile también me levanta el ánimo. A veces es fácil llevar consigo las preocupaciones del trabajo. Pasar a la música y a interactuar con estudiantes ayuda a que una olvide esas preocupaciones, ya que el ejercicio libera endorfinas positivas y hace que sea más fácil abordar las tareas difíciles en la oficina.

El baile también me ha enseñado a tener paciencia y a ser perseverante. Ayudar a otros a aprender es muy satisfactorio y una comienza a comprender la importancia de persistir. Sin embargo, la sensación que se tiene cuando un estudiante finalmente domina un nuevo paso o baile, ¡es fantástica!

Tener un pasatiempo fuera del lugar de trabajo favorece el equilibrio. No tiene un impacto negativo en mi trabajo, una debe trabajar de manera más inteligente para poder atender todo. ¡El equilibrio trabajo-vida personal es importante para asegurar de que no seamos víctimas del “burn out” (agotamiento profesional)!

Bailar hacia el futuro

Dejé de enseñar baile a comienzos de 2018, cuando me mudé de Londres a Leeds. Lo extraño y es una de las cosas que me resultó más difícil abandonar cuando me mudé.

El último año pasó volando, con cuatro mudanzas, mi compromiso, comenzar a planear la boda, ¡y descubrirque estoy embarazada de mi primera hija! Tan pronto como mi hija nazca y pueda recuperar mi estado físico, seguro que voy para comenzar a dar algunas clases en Leeds.

¡Estoy impaciente por volver a dar clases de baile y espero verlos en una de mis clases antes de que termine el año!

Carolyn Storey, directora de programas de clientes